miércoles, 30 de diciembre de 2015

HASTA VEDIA NO PAROOOO! Y NO SÓLO PARÉ SINO QUE ME PASÉ NOMAS...

Febrero nos llevó con mi amigo Juan hacia Vedia, claro que nos detuvimos a conocer algunos lugares, como Saforcada, lindisimo pueblito de Junin...
Desde Saforcada nos fuimos a Las Parvas, donde no había ninguna población y la estación, sorpresivamente, la encontramos vías adentro y así como la ves, completamente destruida! 
Y ya alejados llegamos a Blandengues, donde estos espectaculares túneles casi se ponían a la par de los de Andonaegui. Estos, al igual que aquellos otros, fueron luego podados, porque es un servicio de tren activo! asi que tal como lo ves en la imagen, ya es un recuerdo!
Y la gran sorpresa fue llegar a Alem, que es el nombre del partido, sin embargo su ciudad cabecera es Vedia. Si no viste la publicación, te cuento que  Alem es una ciudad con alma de pueblo maravillosa, uno de los lugares mas lindos que conocí en el 2015
En Vedia la cosa es distinta, es una gran gran ciudad, mas céntrica. Y tiene ademas de una gran importancia ferroviaria en su historia (no en su presente), mucha presencia salamónica, el palacio municipal, la plaza y un matadero. Al igual que Alem, que también tiene lo que fue la Delegación Municipal y un matadero, en completo abandono estos últimos en las dos ciudades. Como acotación agrego, que magnifico patrimonio histórico arquitectónico tiene Vedia... 
Desde Vedia nos fuimos a Perkins, pero era tal el yuyal que otra vez por las vias me dije "no", sera para la próxima... volviendo nos fuimos a conocer las estaciones del Compañia, cuyo trayecto iba desde Pergamino a Vedia, y la primera fue Fortin Acha, ya en la linea fortinera que marcó nuestra historia.
Desde Fortín Acha nos fuimos hasta El Chingolo, nombre del paraje, porque en realidad la estación, una casilla de chapa, nada que ver con las que completan el ramal, se llama Desvío km 95. Allí conocimos a este señor, que no sólo nos prendió la bomba para refrescarnos sino que ademas nos mostró las cosas que hace con elementos de descarte, como esta pava que nos recibe en su casa... 
La Pinta fue la ultima parada de esta travesía... casi cuando estábamos llegando, el camino se mostró mas que inquietante, no se podía pasar porque estaba anegado de punta a punta, así que tuvimos que buscar otros alternativos, que nos fueron desesperanzando de encontrarla hasta que cruzamos un paso a nivel que anunciaba las vías! qué suerte! y mas aun, llegar y encontrar a los únicos habitantes que viven en el Club La Pinta, este matrimonio con el que compartimos mate mediante, el final del día. La pucha, que lindo es conocer a la gente, no me canso de decirlo!!
Ingresando a  la estación La Pinta, sus habitantes nos miraron con sorpresa!! Posamos para la foto? jajajajaaj  que lindo viaje, cuantos lugares que conocimos, cuantas historias recogidas... 

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